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Más del 70% de los tiburones en Argentina en riesgo: cómo intentan salvarlos

Más del 70% de las especies de tiburones que habitan las aguas argentinas enfrentan amenazas críticas de extinción. Organizaciones y pescadores locales impulsan iniciativas de preservación, monitoreo y pesca sostenible para revertir esta situación alarmante.

Publicado el 22 de julio de 2026, 13:01 hs

Tiburón nadando en aguas oceánicas argentinas con fondo marino azul
Infobae — Tendencias

Más del 70% de las especies de tiburones que habitan las costas y aguas argentinas se encuentran en riesgo de extinción según datos de conservación. Esta cifra alarmante pone en jaque la biodiversidad marina del Atlántico Sudoccidental y obliga a científicos, organizaciones ambientales y hasta a sectores de la pesca a buscar soluciones concretas.

El contexto es complejo: la sobrepesca, la captura incidental y el cambio climático son los principales culpables. Muchas especies que frecuentan nuestras aguas, desde el tiburón limón hasta variedades de gatuzo y escalandrún, están clasificadas en categorías de amenaza por la IUCN y por normativas locales. El problema no es solo ecológico: los tiburones cumplen un rol fundamental como reguladores de los ecosistemas marinos.

Desde hace años, distintas organizaciones vienen trabajando en iniciativas que combinan investigación, educación y políticas de manejo. Una de las líneas más prometedoras es el monitoreo científico con tecnología de marcación y seguimiento satelital, que permite entender los patrones de migración y las zonas críticas de reproducción a lo largo de la costa desde Mar del Plata hasta Tierra del Fuego.

Los pescadores artesanales también tienen un rol clave en estas estrategias. En varias localidades costeras se impulsan programas de pesca responsable donde se promueve la liberación de ejemplares juveniles o de especies protegidas. Hay capacitaciones específicas para identificar las diferentes especies y saber qué hacer cuando caen en las redes de manera incidental.

Otra herramienta que gana terreno es la creación de áreas marinas protegidas y la regulación más estricta de ciertas artes de pesca. Organizaciones ambientalistas vienen impulsando la ampliación de estas zonas, especialmente en lugares donde se sabe que hay zonas de cría o de alimentación de tiburones.

Desde el punto de vista turístico, el avistaje responsable de tiburones empieza a aparecer como una alternativa económica que puede reemplazar la presión extractiva. En algunas zonas de la Patagonia atlántica ya se exploran experiencias de buceo y observación que, si se hacen con los protocolos correctos, pueden generar ingresos para las comunidades locales sin afectar las poblaciones.

Los expertos coinciden en que la clave está en la combinación de medidas: más investigación, mejor fiscalización, educación ambiental desde la escuela y un cambio cultural que deje de ver al tiburón solo como amenaza o como producto pesquero. La tarea es urgente porque, una vez que una especie desaparece de estas aguas, recuperarla es prácticamente imposible.

Varias campañas de concientización invitan a los ciudadanos a participar desde tierra firme: reportar avistajes, no comprar productos derivados de especies amenazadas y apoyar iniciativas de conservación. Porque el futuro de los tiburones argentinos se juega tanto en alta mar como en las decisiones que tomemos en nuestras ciudades.

Si estás planeando una escapada a la costa argentina, vale la pena informarte sobre estas realidades. Un baño en el mar de Mar del Plata o una caminata por la costa de Necochea puede ser una buena oportunidad para reflexionar sobre lo que pasa debajo de la superficie. Verificá siempre con autoridades locales las normativas de conservación vigentes antes de cualquier actividad náutica.

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