Cultura Y Arte

Freddy Varela Montero al frente de la Camerata Bariloche: el desafío de reflotar un ícono

El violinista chileno, que se formó en su país y hoy integra la Orquesta Estable del Teatro Colón, tomó las riendas de la prestigiosa Camerata en su momento más complicado. Repasamos sus planes y la presentación de agosto en el primer coliseo.

Publicado el 17 de julio de 2026, 12:35 hs

Freddy Varela Montero con violín en mano, ensayando con músicos de la Camerata Bariloche
La Nación — Espectáculos

En un momento en que muchos ensembles de cámara porteños tambalean por la falta de apoyo y la crisis económica, Freddy Varela Montero decidió jugársela. El violinista chileno, que ya forma parte de la Orquesta Estable del Teatro Colón, asumió como concertino y director musical de la Camerata Bariloche, una de las formaciones más respetadas del país.

Formado en Chile, donde estudió con maestros de la talla de aquellos que marcaron la tradición violinística latinoamericana, Varela Montero llegó a la Argentina con una mezcla de técnica impecable y esa calidez que solo tienen los que vienen del otro lado de la cordillera. Su llegada a la Camerata no fue casual: la agrupación atravesaba uno de sus peores momentos, con incertidumbre sobre su continuidad y un público que empezaba a extrañar su presencia en las salas.

"Tomar la dirección en este contexto fue un desafío enorme, pero también una gran responsabilidad", cuenta con esa sonrisa tranquila que lo caracteriza. Para él, la Camerata no es solo un grupo de cuerdas: es un patrimonio cultural que merece seguir vivo y, sobre todo, seguir creciendo.

La buena noticia es que la formación ya tiene fecha confirmada para volver a uno de los escenarios más exigentes de la ciudad: el Teatro Colón. En agosto se presentarán en el primer coliseo con un programa que, según adelanta Varela Montero, combinará obras maestras del repertorio clásico con piezas menos transitadas que permitan mostrar el sonido particular que están buscando reconstruir.

Este regreso al Colón no es un detalle menor. La Camerata Bariloche tiene historia con esa sala y con la Orquesta Estable, donde el propio Freddy se desdobla entre sus compromisos. Esa doble pertenencia le permite tener una visión muy clara de lo que hace falta hoy: mayor conexión entre los músicos, ensayos más profundos y una programación que dialogue tanto con el público tradicional como con las nuevas generaciones.

Desde su rol de concertino, Varela Montero insiste en recuperar el espíritu de cámara: esa complicidad que se crea cuando los músicos se miran, respiran juntos y deciden en el momento. "La Camerata siempre fue eso. Queremos que vuelva a ser un organismo vivo, no solo una marca prestigiosa", dice.

Para los que seguimos la vida cultural porteña de cerca, esta noticia cae como agua en el desierto. En una ciudad donde las agendas culturales a veces parecen repetirse, ver que un músico de la talla de Varela Montero se pone al hombro un proyecto con historia es motivo de festejo. Y más aún cuando el objetivo es claro: no solo sobrevivir, sino volver a brillar.

Los próximos meses serán clave. Además de la presentación de agosto en el Colón, la Camerata planea retomar su actividad en distintas salas de la ciudad y, si las condiciones lo permiten, volver a llevar su sonido por el interior del país. Varela Montero ya está pensando en colaboraciones con otros artistas locales y en la posibilidad de incorporar obras de compositores argentinos contemporáneos.

Mientras tanto, los que amamos la música de cámara porteña solo podemos esperar con ganas. Porque si algo demostró Freddy Varela Montero en estos meses es que tiene las ideas claras y las manos firmes para llevar a la Camerata Bariloche de nuevo al lugar que le corresponde: entre las mejores formaciones de su tipo en América Latina.

Como siempre en estos casos, conviene estar atentos a la agenda oficial del Teatro Colón y de la propia Camerata para confirmar fechas y programas exactos, porque la ciudad cambia rápido y los calendarios culturales también.

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