Barbarita Palacios une folklore y rock con Gustavo Santaolalla en La Carbonera
La hija de la recordada vedette y cantante Moria Casán sorprende con su fusión de géneros y se presenta este sábado junto al icónico músico en un show íntimo en La Carbonera.
Este sábado, Barbarita Palacios sube al escenario de La Carbonera para acompañar a Gustavo Santaolalla en una noche que promete mezclar tradición y rebeldía sonora. Hija de la icónica vedette y cantante Moria Casán, la joven artista ha construido su propio camino musical donde el folklore argentino dialoga de igual a igual con el rock, creando una identidad que sorprende y emociona.
Formar parte de la banda que acompaña a Santaolalla no es un detalle menor. El ganador de dos Oscar y referente indiscutido de la música nacional le abrió las puertas a Barbarita, quien aporta su voz potente y sus arreglos que beben tanto de la copla como del riff eléctrico. Es una dupla que, sobre el papel, parece inesperada, pero que en la práctica resulta natural: dos generaciones que se encuentran en el cruce de caminos entre lo ancestral y lo contemporáneo.
La propuesta de Barbarita no es un capricho familiar. Criada entre camerinos y giras, eligió la música como lenguaje propio. Su recorrido incluye colaboraciones con artistas del under porteño y proyectos solistas donde versiona zambas con distorsión o compone temas propios que suenan a pampa y a asfalto al mismo tiempo. Esa dualidad es su sello: no reniega de su linaje, pero lo actualiza con una mirada fresca y sin postureo.
La Carbonera, ese espacio de San Telmo que ya se consolidó como uno de los rincones más genuinos para escuchar música en vivo, vuelve a apostar por un show que mezcla grandeza y cercanía. Quienes vayan podrán disfrutar de un repertorio que seguramente incluirá clásicos revisados, temas del propio Santaolalla y algunas perlitas del cancionero que Barbarita viene desarrollando. Como siempre en estos casos, es clave verificar horarios y disponibilidad antes de ir, porque la ciudad cambia rápido y los cupos para estos recitales íntimos se agotan enseguida.
Lo interesante de Barbarita Palacios es que no viene a “hacer la hija de”. Viene a proponer. Su presencia en la banda de Santaolalla habla de un talento que trasciende el apellido y se sostiene en el escenario con naturalidad. En tiempos donde la música argentina busca nuevas formas de contar lo de siempre, ella aparece como una de las voces que vale la pena seguir de cerca.
Para los que disfrutan de las noches porteñas con sustancia, este sábado en La Carbonera se presenta una de esas oportunidades que combinan historia, presente y futuro en un mismo setlist. Folklore con actitud rockera, guitarra criolla y eléctrica, voz que viene de la familia pero suena a propio. Imperdible para quienes andan buscando algo distinto en la agenda cultural de Buenos Aires.