Andy Kusnetzoff desmintió a Ronnie Arias y habló de su paso por Perros de la Calle
El conductor de No Somos Nadie respondió a las acusaciones de maltrato que lanzó su colega Ronnie Arias tras dejar el programa. Kusnetzoff aseguró que solo tuvo buenas intenciones para que se sintiera cómodo en el equipo.
Andy Kusnetzoff rompió el silencio y desmintió las duras acusaciones que lanzó Ronnie Arias sobre un supuesto maltrato durante su paso por Perros de la Calle. El conductor, que regresó al país tras cubrir el Mundial de Clubes en Estados Unidos, se mostró sorprendido y enfático al responder a su colega.
En declaraciones que trascendieron a su llegada a Ezeiza, Kusnetzoff explicó que en ningún momento existió la intención de hacer sentir incómodo a Arias. Por el contrario, aseguró que todo lo que se hizo dentro del equipo fue con la mejor onda para que el periodista pudiera desenvolverse con comodidad en un programa que, por su dinámica, exige mucho de sus participantes.
"Yo solo tuve buenas intenciones para que se sintiera cómodo", remarcó el conductor de No Somos Nadie. Sus palabras llegan después de que Arias, quien dejó el ciclo de radio hace algunas semanas, hablara en otros medios sobre un ambiente que describió como hostil y con episodios de maltrato verbal.
El tema generó revuelo en los pasillos del periodismo porteño, donde las versiones cruzadas entre colegas suelen alimentar rumores de pasillo. Kusnetzoff, conocido por su estilo directo pero también por armar equipos con química, prefirió no entrar en detalles escabrosos y se limitó a aclarar su posición con la sencillez que lo caracteriza.
Desde hace años, Perros de la Calle (que se emite por Radio Mitre) se consolidó como uno de los programas de mayor audiencia en la franja de la tarde, gracias a una mezcla de actualidad, humor y debates acalorados. La salida de Arias había pasado relativamente inadvertida hasta que el propio periodista decidió airear sus quejas en público, lo que obligó a Kusnetzoff a salir al cruce una vez que pisó suelo argentino.
Más allá de la polémica puntual, el episodio vuelve a poner sobre la mesa cómo se manejan las tensiones dentro de los estudios de radio y televisión. En una ciudad como Buenos Aires, donde los micrófonos están siempre encendidos, estas situaciones terminan convirtiéndose en material de consumo para el público.
Kusnetzoff evitó victimizarse y tampoco atacó a Arias. Su mensaje fue claro: las intenciones fueron buenas y el resto forma parte de las interpretaciones de cada uno. Una forma elegante de cerrar un capítulo que, por ahora, parece no tener más declaraciones cruzadas en el corto plazo.
Como siempre en estos casos, conviene seguir de cerca cómo evoluciona la historia porque en el mundo del periodismo local las cosas cambian de un día para el otro. Por lo pronto, Perros de la Calle sigue en el aire con su formato habitual y Kusnetzoff retoma la rutina porteña después de su viaje por el Mundial.